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NO PARA LA CACERÍA DE MIGRANTES CENTROAMERICANOS

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REPORTAJES ESPECIALES

Pedro Morales

Mayo de 2018 (II)

Desde hace dos años las agresiones a grupos de emigrantes centroamericanos se ha recrudecido en Tlaxcala, concretamente en el tramo entre Xaloztoc-Apizaco-Muñoz es la zona donde se han registrado hechos sangrientos.

Los migrantes centroamericanos son víctimas de agresiones en el lomo del tren “La Bestia”, otros al caminar entre las vías y unos más al estar reunidos en las ruinas de lo que eran las estaciones del ferrocarril.

Heridos llegan al albergue  “La Sagrada Familia” en Apizaco, con espanto en su rostro dicen que viven de milagro.

Cabe destacar que en las inmediaciones de Xaloztoc se dio el primer ataque de la ”Banda de los Negros”, con saldo en esa ocasión de un centroamericano muerto y otro herido, pero los ataques armados no han parado a pesar de las denuncias.

Así describen una y otra vez a sus agresores, visten de negro, con pasamontañas, armados y se trasladan en una camioneta similar a las de las policía municipal y estatal, siempre atacan amparados en las sombra de la noche.

Incluso en uno de estos ataques resultó un vigilante fallecido y recientemente en las inmediaciones de Huamantla fue quemada una de las patrullas con que los guardias de Ferrosur hacen sus recorridos.

Pero también ya se suman cinco ataques en contra de los migrantes, en la oscuridad de la noche que hace difícil identificar el lugar y sobre todo reconocer si en verdad se trata de los guardias privados, de policías municipales o estatales los causantes de las agresiones.

Los casos más recientes se registraron en la primera quincena del mes de este marzo, tres emigrantes fueron baleados el día primero y aseguraron que quienes les dispararon fueron elementos de la Comisión Estatal de Seguridad (CES).

Entrevistados en la Casa del Migrante “La Sagrada Familia”, donde se recuperan de las lesiones de arma de fuego, acusaron que los efectivos detonaron en tres ocasiones sus armas de fuego.

Recordaron que el jueves, al filo de las siete de la noche, kilómetros adelante de la estación de Apizaco, antes de que los policías los agredieran les gritaron que se bajaran de los vagones.

Esa noche, en el municipio de Muñoz de Domingo Arenas, un salvadoreño y dos hondureños, uno de ellos de 16 años, presuntamente fueron baleados por los uniformados.

El lunes cinco de marzo ocurrió otro ataque armado, Sergio Luna, director de “Un Mundo una Nación”, confirmó que le fue reportado otro hondureño de 25 años quien al filo de las 15:30 horas recibió cinco impactos de bala al parecer de los custodios de la empresa Ferrosur antes de llegar a la población de Muñoz de Domingo Arenas.

Expuso que su vida no está en peligro, sin embargo, lamentó que elementos de la Comisaría de Seguridad Pública de Apizaco hayan ingresado arbitrariamente al albergue bajo el argumento de que buscaban a otro migrante baleado.

El propio lesionado aseguró que los agresores son de la estatal, porque visten uniformes azules y que la patrulla es diferente a las municipales, como lo ha podido constatar en su recorrido por las calles de Apizaco.

Dijo estar muy preocupado porque otro de sus compañeros hondureños que no alcanzó a bajarse de los vagones, pero que recibió un impacto de bala en el abdomen y así se fue arriba del tren.

Josep -N-, testigo de la agresión salió de Guatemala hace 25 días, allá dejó a su madre y a una de sus hermanas y asegura que las experiencias con los vigilantes privados o “garroteros” de Ferrosur son muy amargas cada día, lo mismo con las policías de los estados y municipios mexicanos por donde atraviesa “La Bestia”.

Nos bajan del tren, nos pegan y en Orizaba, hace un rato, nos quitaron nuestra plata, se juntan y al juntarnos nos quitaron las cosas de valor, principalmente van sobre los celulares.

Luego, sin nada, tuvimos que caminar por los túneles, hasta llegar a un lugar llamado “El Nazareno, para subir a la bestia otra vez hasta llegar a Apizaco y vivir momentos horribles por la agresión de los policías encapuchados.

Son los policías del estado y los municipales, ya los ubicamos, porque a los garroteros ya los vamos conociendo, son 25 días sobre la bestia y los vemos un día sí y otro también.

Sostiene que son los municipales los que les sacaron las armas y los que les dispararon, porque viajan a bordo de una patrulla que dice Policía Municipal de Apizaco.

Se bajan encapuchados, los del tren vienen con logotipos y estos vienen en una  patrulla diferente, los deben de investigar, nos ofenden mucho, dicen que somos rateros y nos cazan como animales… como perros.

Afirma que si pudiera hablar con las altas autoridades, con el Gobernador le pediría que por favor pare esta violencia, que les diga a sus policías que no hagan eso, que ya no nos maltraten, ni nos traten como a delincuentes,

Tenemos récord limpio en nuestro país, no tenemos plata, no hay otra ruta, hay que pasar por México, por Apizaco, vamos a los Estados Unidos, no somos delincuentes.

Joseph reconoce que hay mucho peligro, y al llegar a la frontera nos espera el muro, los drones, la migra, pero hay que pasar como sea y la única forma es de mochilero, no hay de otra.