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¡YA VIENE EL CARNAVAL DE TLAXCALA 2020!

TLAXCALA/9 /02/2020

Tlaxcala conserva sus tradiciones y costumbres, en el nuevo milenio lejos de morir la tradición de las fiestas y danzas del Carnaval tienen nuevos bríos debido a que en este 2020 participan más de 700 camadas que aglutinan a más de 25 mil hombres y mujeres.

Cabe destacar que hace medio siglo solamente once de los entonces 44 municipios de Tlaxcala participaban activamente en estas fiestas, ahora se tienen registrados a 57 municipios de 60 en los que en esta temporada van a bailar y a lucir sus trajes por las calles de pueblos y municipios.

Como se recuerda, el Carnaval de Tlaxcala, es considerado por historiadores como uno de los más antiguos y culturales de México, cuyos orígenes se remontan a las fiestas en las haciendas de mediados del siglo XIX.

En el que será el Carnaval de Tlaxcala según datos del Colegio de Historia de Tlaxcala y el Archivo General del Estado, los primeros carnavales surgen a partir del siglo XIX, y se retoman de las grandes fiestas que se hacían en las haciendas.

En esos lugares los peones imitaban la ropa y los grandes bailes de los hacendados, anotó el funcionario cultural.

Incluso es en los lugares donde hay todavía haciendas y ex haciendas, donde está más arraigada esta tradición y de ahí se desprende todo lo que conocemos como el Carnaval de Tlaxcala.

Este año el número de camadas que hay en el estado, y el registro que se obtuvo es de 700 camadas las que participarán en los diversos municipios, ya que cada comunidad tiene su propio carnaval.

En los festejos en esta capital, específicamente en el Centro Histórico, se presentarán 240 camadas en seis pistas diferentes, «cada pista con gradas para que los paseantes locales y turistas puedan apreciar los bailes de manera más cómoda».

Ahora en el Carnaval de Tlaxcala 2019 participarán camadas de diferentes tamaños, «hay camadas de 20 a 30 parejas, hasta otras con 100 integrantes.

Los festejos en Tlaxcala son diferentes a los que se realizan en las ciudades de Veracruz, Mazatlán o Mérida, aquí es 100 por ciento tradicional, somos muy afortunados de que lo podemos ver aún vivo, en las propias comunidades, no son academias de baile, nada por el estilo.

Todos los carnavales de México son muy interesantes y vistosos, pero el nuestro es tradicional, no es un carnaval cosmopolita o de glamour y belleza como en los estados que tienen costa.

Nuestro carnaval es muy conservador, nada sofisticado y sobre todo tiene mucha y tradición y cultura, la cual mostramos a través de sus vestuarios y su música.

Se tiene calculado que asistan más de 500 mil visitantes durante los seis días que se desarrollará esta festividad que concluirá el 4 de marzo próximo, y que se celebra en los 60 municipios y en las comunidades del estado.

Además, esta temporada de cuaresma nos lleva por el rescate de nuestra cocina tradicional, con platillos muy tlaxcaltecas de temporada.

Como no se come carne, el pescado está por las nubes resurge el ingenio de las abuelas al cocinar esas ricas tortitas de papa, de arroz, de haba con sus romeritos.

El pescado seco, el mole negro de polvo de huitlacoche allá por Xaltocan, los frijoles negros con pescado en Contla, los chiles rellenos y el ingenio de nuestras madres de familia se agudiza.

Esto para distraer un poco la mente del costo de la carne de res y cerdo, que oscila en los cien pesos, de ahí que hasta el carnaval nos sirve para ahorrar unos pesos.

Ya se nota la alegría y pujanza de las nuevas generaciones, que desde chiquitos le agarran gusto al baile del carnaval, la música y la convivencia entre los integrantes de las cuadrillas es evidente.

Lo que parece fácil, no lo es tanto, la presentación de todas y cada una de las cuadrillas tiene su grado de dificultad, para la organización y los ensayos, ya que nada es improvisado.

Las danzas y contradanzas son repasadas una y otra vez, hasta dominar el baile, que además de ritmo y sabor, lleva a la creatividad y gracia de las parejas, algunas dignas de presentarse en cualquier escenario del mundo.

Para el visitante, es más cómodo acudir al centro de Tlaxcala o de cualquiera de los municipios, para observar a las camadas, algunas de ellas muy grandes, como las del sur de Tlaxcala.

Pero hay la posibilidad de organizar rutas, que pueden llevar en lo que resta del carnaval a tener más conocimiento y poder apreciar los distintos estilos y espectacular vestuario de los integrantes de las camadas.

Se podría iniciar en la zona de Panotla, donde existe la llamada “Madre de todas las camadas”, la de “Nuestra Señora de las Nieves”, que es sin duda una de las más auténticas de Tlaxcala.

La vestimenta, es muy elaborada, donde destaca el color blanco, en las mujeres significa un honor pertenecer a esta cuadrilla, por la autenticidad de su vestimenta y sus danzas.

Destaca la danza de la garrocha, que consiste en cruzar listones alrededor de una vara, para luego destejer en lo que se convierte una danza espectacular.

Mención aparate merece la interpretación de “La Jota”, con su ritmo cadencioso tiene su culminación en que se baila por una pareja, la mujer poco a poco dobla su espalda hacia atrás, hasta lo más que pueda y deja una estampa de agilidad y belleza inigualables.

No hay espacio para enumerar todos y cada uno de los grupos, pero en Zacatelco se pueden admirar a los chivarrudos, huehues que danzan sobre un caballito de madera, con sus polainas de piel de chivo y hasta el olor es muy penetrante, como lo son sus frases y dichos.

De ahí hay que llegar a Papalotla, es impresionante admirar a los charros, que con sus sombreros llenos de plumas de avestruz, sus capas coloridas y su látigo que estrellan en el oponente, merecen ser llevados al celuloide para mostrarse por el mundo.

Una visita ineludible significa asistir al carnaval de Chiautempan y de Contla, por esos rumbos hay camadas muy tradicionales con sus huehues muy elegantes, ataviados con sus trajes de levita, paraguas y sombreros altos.

Es un carnaval alegre, diferente y muy participativo, ya que en todos y cada uno de los barrios se esmeran por agradar a la gente, luego participan en el concurso estatal, pero lo bueno es el concurso de camadas local, ahí es donde se desbordan las emociones.

No faltan las camadas de “las locas”, son muy buenos sus integrantes, pues el relajo de vestirse de mujeres, es solo una parte ya que los integrantes de las camadas realizan su mejor esfuerzo.

En todos los casos, en los municipios en el carnaval participan y se amalgaman los estratos sociales, de ahí que campesinos, obreros y hasta profesionistas, cada año se incluyen en las camadas, por gusto y tradición.

Depende el tiempo con  que se cuente, pero también vale la pena visitar el carnaval del oriente del estado, sobre todo en Toluca de Guadalupe, donde la danza de los negritos con sus cuchillos y grado de dificultad, han llamado la atención más allá de nuestras fronteras.

Vale la pena rematar este viaje de carnaval por Tlaxcala en tierras de Yauhquemehcan, hay que preparar cámaras y celulares, se trata de la región en donde danzas las camadas más espectaculares.

Los penachos que han sido ideados en esta región, son únicos en el mundo, vale la pena admirarlos, por sus dimensiones, ingenio y elegancia, en fin que esta es una sugerencia.

El visitante tiene la garantía de que por donde se pare, sin duda va a toparse con una camada, o hay que seguir la música de lejos y se dará con los danzantes, es gratis, hay que armarse de paciencia y solo es cuestión de agarrarle el gusto.