
CDMX.- 27/11/2018
Desde el PRI y el PRD, AMLO organizó movimientos de lo que consideraba fraudes e imposiciones oficiales
El movimiento encabezado por López Obrador comenzó varios años antes con el Éxodo por la Democracia, una procesión desde Tabasco a la Ciudad de México
El movimiento encabezado por López Obrador comenzó varios años antes con el Éxodo por la Democracia, una procesión desde Tabasco a la Ciudad de México
A principios de 1996, y aún con la sospecha de fraude en las últimas dos elecciones por la gubernatura de Tabasco, la lucha campesina y obrera, encabezada por Andrés Manuel López Obrador, llega a un punto cumbre con la toma de pozos petroleros.
Las protestas, que incluían plantones, cierres carreteros y marchas, iniciaron en enero de ese año, bajo el argumento del daño ambiental que sufrían los campesinos y el despojo de las tierras, pero también enarbolaban otras banderas, como las sospecha de fraude en las elecciones de 1994, en las que Obrador —entonces del PRD— había resultado perdedor frente al priista, Roberto Madrazo.
El movimiento encabezado por López Obrador comenzó varios años antes con el Éxodo por la Democracia, una procesión desde Tabasco a la Ciudad de México, en la que Obrador —como dirigente estatal del PRD—, alegaba fraude en las elecciones estatales de 1991.
Tras siete semanas de marcha, el Éxodo culminó en enero de 1992 con un mitin en el Zócalo y una negociación con el entonces secretario de Gobernación, Fernando Gutiérrez Barrios, en la que se acordó anular los resultados en varios municipios tabasqueños, pero también precipitó, un par de semanas después, la renuncia del gobernador, Salvador Neme.
La protesta incrementó el capital político de López Obrador, quien dejó la dirigencia estatal del PRD, y le alcanzó para ser abanderado perredista a la gubernatura del estado en 1994, misma que perdió y acusó rebase de los topes de campaña por 237 millones de pesos por parte de Madrazo.
Con ese antecedente, comenzó otra procesión, llamada Caravana por la Democracia, en contra de Madrazo. Esta vez no logró la anulación de los comicios, pero su movimiento ganó fuerza y él notoriedad en la política nacional.
Para febrero de 1996, comienza la toma de un promedio de 60 pozos petroleros al día en los municipios tabasqueños de Cárdenas y Nacajuca, en la que la paraestatal Petróleos Mexicanos (Pemex) estimaba pérdidas por 5.4 millones de pesos diarios.
La toma de los pozos duró 12 días, pues el 7 de febrero de ese año comenzaron operativos federales y estatales para liberarlos, aunque no sin resistencia de los manifestantes, lo que provocó enfrentamientos en los que, incluso, López Obrador resultó lesionado.
“Mantengamos la calma, pido algo el día que fuimos agredidos, pero éste es el camino”, dijo.
Las movilizaciones finalizaron con la detención de un centenar de simpatizantes. El conflicto se zanjó con una Mesa de Coyuntura con la Segob y los inconformes. Dos meses después, López Obrador se encaminara hacia la dirigencia nacional del PRD, partido del que fue uno de los fundadores.